Edición 1024 X 768
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| II |
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Es la incandescencia que resurge. Fue sólo un segundo, quizás
menos… Y ahí quedé yo, para siempre, como un soplo de recuerdo
más allá del tiempo.
III
Voy ardiendo, hueso a hueso. Sólo por dentro, pero todos lo
saben. Tremolan los muros invisibles y los ladrillos y los
sillares, transparentes, se derriten. Vuelco y mudo lanzo mi
interior al cielo, y me convenzo de mi estado de conciencia
… Estoy más allá de mí —me digo, y creo en los mundos
increados… Oh, Dios, tú de mí… Soy, de pronto, el reverso
del miedo… el fuego mismo sobre la ciudad.
Y del horror que permanece entre nosotros
¿cómo salir en el instante preciso?
Los insectos sin nieve
Los insectos sin ojos que ruedan por la nieve
José Lezama Lima
Somos los insectos sin nieve
los insectos ya no ciegos que alzan los ojos
debajo del crujir de la maleza.
La bota es la noche
estrellada de clavos
el susto lento de una vida…
La moribunda oscuridad
que cae sobre la tierra.
La raiz de omega
A Teilhard de Chardin
El impulso
está al final
indetenible y eterno
nos encuentra en el origen.
Directora
Ivette Fuentes de la Paz
Asesor
Monseñor Rodolfo Loiz
Edición
Ángeles Ulloa
Ilustraciones
Portada/Fotos : Mauricio Hernández
Interiores/Fotos: Chinolope
y Archivo Familiar José Lezama Lima (Cortesía Ernesto Bustillo)
Publicación del Centro de Estudios de la Arquidiócesis de la Habana
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