semejanza de que seas un invento, un café por servir.
y no hay viernes santos, ni capital foránea,
ni amigos con ritual.
la ciudad es un portazo,
un aviso de que llevemos algo por si llueve.
alguien confiesa tardíamente sus faltas.
el paraguas -único acompañante-,
admira la función, y compadece.
Todavía es siempre
pública vigilia.
vísperas, intriga, apellidos
en las monedas y cucharas.
sospecho del mural,
las calles, los pájaros.
así y todo vendrán
el plato necesario, el meridiano en tierra prometida
-apegada al oficio de esconderse.
aliento, uñas,
nos sacuden.
volvemos los ojos,
igual de locos,
a los heraldos negros.
A la deriva
el lente deja ver los pesados tendones de la costa.
soy mago, tal esta isla.
mi cámara desemboca en el puerto
entre mujeres esmaltadas.
infancia
de viejos trucos y traga llamas,
en un circo bordado por el paso del tiempo.
banderas pierden forma contra el azul eterno.
la manzana de gómez,
famosa por sus zapatos, y suicidas.
famosa porque allí tuvimos una cita,
y empezaron
las sonrisas como estalactitas de las portadas chinas.
en el cuarto oscuro nos imitan.
existen porque filmo,
como quien se oye a sí mismo en dos mitades.
Oración, escaramuzas
paredes, rincones,
dibujados por la infancia:
cuerpo, sitio para las escaramuzas,
animal inescapable;
soledad a dos aguas.
heme ambicioso, sin lunas;
en búsquedas inútiles de nuestra miel común.
al fondo,
tu nostalgia por el cielo,
como solo sabes hacerlo en esa foto.
Descubiertos
la ciudad, caduca, mármol, esperanza
ante su cara de ángel.
despedida desigual en los relojes:
hoy somos hoy;
mañana, algo más...
gente que fuimos y seguimos.
esa foto detecta, turbia ya por el tiempo,
un barco que intenta ser cortés con nuestras costas.
un velamen anuncia el saludo de dios
(que ya no viene acompañado de espadas traicioneras).
Son-rrrí-ee
madrugada, océano.
el caminante se hace eco
y la muchedumbre sólo recoge una parte del viento
-ambición de péndulo.
regateo, soledades.
todo se agota:
te disipas. te pierdes. te enhebras.
falsa memoria en esta foto
vuelta ceniza.
te enhebras, te pierdes, te disipas.
lengua incapaz de ir lejos,de quebrarse;
decidida a volar con su fe,su corazón sediento, su voz y todo.
entonces, al menos,
el búho oye a su enemigo,
pan, rocío...
te disipas, te enhebras, te consumes.
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