Resumen noticioso del recorrido de la imagen de la Virgen de la Caridad por Jaruco

 

1. "La Virgen consuela a los presos "

2. "Una intensa Jornada Mariana en El Perú y Zenea"

3. "La Madre sale a visitar a sus hijos de Jaruco"

4. "San Juan Bautista vuelve a saltar de gozo ante la visita de La Virgen María"

5. "En Castilla con Nuestra Madre"

6. "El pueblo de Caraballo recibe a la Virgen"

7. "Todo el amor de la Madre por los campos habaneros"

8. "San Antonio de Río Blanco se viste de fiesta"

9. "La virgen mambisa en el Batey del Central Hershey"

10. "Por valles y montañas al norte de Mayabeque"

 

 



Texto y foto: Joaquín Bello
 
Jaruco, Mayabeque, Arquidiócesis de La Habana, 10 de septiembre de 2011 /
Quiso Dios que la primera visita que hiciera la Virgen en el territorio de Jaruco fuera al reclusorio Ho Chi Min, sitio donde permanecen varios cientos de presos en plan de trabajo agrícola.

En un gesto que asombró a muchos, las autoridades permitieron que los reclusos pudieran acercarse a la imagen de la Virgen de la Caridad durante algunos minutos. Llegaron entonces hasta la cerca que limita el reclusorio motivados por los cánticos que precedieron la llegada de la imagen de la Virgen Mambisa. Querían estar lo más cerca posible de ella.

A la llegada del automóvil que transporta a la venerada imagen de María, se escuchó un espontáneo y animoso aplauso; después un gran silencio para escuchar las palabras de aliento y consuelo que les dirigió el obispo auxiliar de la arquidiócesis de La Habana, monseñor Juan de Dios Hernández, el cual apeló a lo bueno y noble que tiene cada persona, que lo invita a rectificar, a perdonar y a convertirse cada día en un ser mejor.
 
Cuando al fin se les mostró la imagen de la Virgen Peregrina, en toda su belleza y dulzura, esos hombres rudos, muchos de ellos jóvenes, casi niños, rompieron a llorar, otros oraban… Todos en un silencio impresionante que aprovechó el padre Lázaro Roberto, párroco de Jaruco, para elevar súplicas, a las que ellos respondieron, a una voz: “¡Virgen de la Caridad, ruega por nosotros!” Cuando ya Armando cerraba la cabina del automóvil, todos los presos entonaron ese clásico de la música cubana "Y si vas al Cobre…"

Bainoa recibe a la Virgen
 
El reloj marcaba las cinco de la tarde. Era todavía 10 de septiembre. Impresionados aún por la visita de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre al reclusorio Ho Chi Min, quienes acompañaban a la Peregrina llegaban al pueblo de Bainoa, famoso por sus bajas temperaturas en la época de frío.

Cientos de personas esperaban a la Patrona de Cuba desde la misma entrada del poblado para escoltarla en procesión hasta el templo. Los padres Israel Pérez, Sergio Cabrera y Eloy Domínguez animaron todo el trayecto con cantos marianos, oraciones y peticiones, convirtiendo el caminar en una auténtica profesión de Fe. La imagen bendita de la Virgen  provocaba en todos una inmensa alegría.
 
Ya en el templo, los pobladores llevaban sus ofrendas, flores y velas, y recibían bendiciones de manos de los sacerdotes presentes. Monseñor Juan de Dios Hernández, obispo auxiliar de La Habana habló a los pobladores en un mensaje que invitaba a la reconciliación, la conversión y el perdón, dejándoles claro que la imagen de la Virgen seguía camino para visitar otros asentamientos, pero que María de la Caridad permanecería con ellos, así como Jesús que nunca abandona a su pueblo
 
Luego de dejar el poblado de Bainoa, la Virgen también visitó y bendijo a los pobladores de los asentamientos Comunidad Bainoa y el caserío de El Carmen, donde muchas personas se agruparon para poder ver a la Patrona y recibir su bendición.  

Casiguas a los pies de la Virgen
 
El próximo destino de la Virgen Peregrina sería el poblado de Casiguas, justo a las seis y treinta de la tarde. Pero durante todo el trayecto los campesinos se agruparon en la carretera para con mucha alegría saludarla y recibir su bendición. Dondequiera que esto ocurrió, el buen Armando “chofer de la Virgen”, detenía el automóvil. La imagen asomaba hermosa y los sacerdotes rezaban y bendecían a estas humildes personas que en ocasiones dejaban su trabajo momentáneamente para recibir a su Madre.
 
En Casiguas los pobladores aguardaban desde temprano para llevar a la Virgen Mambisa en procesión hasta el templo. Una vez en la iglesia, el padre Lázaro Roberto les animó a presentar a la Madre de la Caridad todo lo que anhelaban en sus corazones, no sólo para ellos, también para su pueblo y para toda la patria.

Los conminó además, a participar cada sábado en las celebraciones litúrgicas. Les recordó que la Virgen no pasa, que la Madre se queda siempre con ellos, todos los días, en compañía de su hijo Jesús.


inicio



 
Texto y fotos: Joaquín Bello
 
Jaruco, Mayabeque, Arquidiócesis de La Habana, 10 de septiembre de 2011 /
Son las ocho de la noche y en el pueblecito de El Perú todos se concentran en la carretera en espera de la Madre. “¡Por ahí viene –se oyen los gritos–, miren las luces de la motorizada!”
Y así se forma la procesión para conducir a la Virgencita hasta su capilla, que bajo la advocación de Nuestra Señora de Lourdes, está engalanada para la fiesta. Cuando se abre el vehículo que conduce la imagen de la Virgen de la Caridad, un tremendo aplauso se escucha, y entre cantos y oraciones van todos a la capilla.
Los padres Sergio Cabrera, Israel Pérez y Eloy Domínguez y el Diácono Sergio González animaron la oración, se pidió por los niños, los jóvenes, los ancianos, los enfermos, los presos, por nuestra familia que se encuentra en otras tierras, se bendijo a las mujeres embarazadas… Fue un tiempo de gracia y de cercanía con la Madre que nos conduce siempre a su Hijo.

Un momento de singular alegría se produjo cuando –mientras la imagen de la Virgen de la Caridad se encontraba en la capilla– pasó un "camello" que venía de La Habana y el chofer tuvo que moderar la velocidad porque todos los viajeros querían mirar a Nuestra Señora y así recibir también su bendición. Pero les comunicamos la buena nueva: “Espérennos en Jaruco que dentro de un rato vamos para allá”.

Este sábado en El Perú no vieron a la santita, sino a la Santísima Virgen Madre de La Caridad.   

Cachita en Zenea

Zenea es una comunidad campesina, de esas que levantaron edificios para que los hombres y mujeres de campo se agruparan formando cooperativas. Aquí no existe un templo, ni una capillita siquiera, pero cada vez que la Iglesia realiza una misión en este asentamiento los misioneros siempre regresan muy contentos por la gran acogida del mensaje. Por eso no nos extrañó ver a casi todos los habitantes de este lugar reunidos en el camino de entrada, esperando a la Virgen, todos con flores, muchas flores.

Cuando el vehículo que transporta la imagen de la Virgen se detuvo en el centro de la plaza del pueblo, todos quisieron y pudieron verla, poco a poco,  y uno tras otro pudo rezar, alegrarse, llorar, cantarle a la Madre. Los ancianos, embarazadas y niños recibieron bendiciones especiales.

El padre Lázaro Roberto, en sus oraciones le pidió a Nuestra Señora para que estos devotos hijos suyos en Zenea puedan tener, en un futuro no muy lejano, un lugar de culto donde la comunidad de fieles que allí ya existe pueda celebrar la Eucaristía. Eran tantas las personas y la devoción que mostrada que costó trabajo alejarnos de tan impresionante demostración de fe.

También rezó allí por el eterno descanso de dos jóvenes de Castilla, quienes fallecieron recientemente debido a un accidente. Entre cantos y oraciones Nuestra Madre del Cielo dejó tan precioso lugar para continuar su recorrido.  

inicio


Texto y fotos: Joaquín Bello
 
Jaruco, Mayabeque, Arquidiócesis de La Habana, 11 de septiembre de 2011 /
La Virgen de La Caridad, como buena Madre que no olvida a sus hijos, después de la misa matutina partió a distintos lugares del municipio para visitar a quienes no tuvieron la oportunidad de encontrarla en el templo. El padre Lázaro Roberto y el diácono Sergio González acompañaron la Imagen Peregrina en el recorrido, y animaban a los jaruqueños con cantos y oraciones.  

La primera parada fue en el Cementerio, donde se rezó por los difuntos y muchos pidieron con devoción a la Virgen para que, con su dulce intercesión, sus almas acompañen al Padre en la morada celestial.

La capillita de Santa Úrsula, ubicada en uno de los puntos más altos de una ciudad que se caracteriza por sus prominencias, fue otro de los sitios visitados por Nuestra Señora. Allí, al toque de la campana, los pobladores de esta barriada la recibieron con cantos, rezos y fuertes aplausos. Ante ella rezaron y cantaron; hubo oraciones y bendiciones por los ancianos, las familias, por los niños y jóvenes, por los presos, por los jaruqueños ausentes y, de modo especial, por nuestra querida Cuba, para que sea la casa amada de todos.
 
En el Hogar Materno, las embarazadas esperaron con mucha alegría a la imagen de la Virgen. Ella que conoció el don de la maternidad derramó numerosas bendiciones a estas gestantes. El padre Lázaro Roberto bendijo una por una a estas futuras mamás que llevan en sus entrañas la semilla de la vida, el don más grande del Padre.
 
En la zona donde se encuentran el policlínico Noelio Capote y la Sala de Rehabilitación, esperaban a la imagen bendita no solo los enfermos presentes y los trabajadores de la salud, sino una gran representación de los vecinos del lugar. Nuestra Señora de la Caridad del Cobre fue recibida con aplausos, cánticos y oraciones; el sacerdote bendijo a los enfermos y a los trabajadores de la salud y los animó a mantener una actitud de abnegación y desinterés en su trabajo, pensando siempre que nuestro Dios agradece mucho su labor de salvar vidas y aliviar los dolores, recordó que Jesús en su paso por la tierra también curó a todos los que con fe acudieron a Él.
 
Terminada estas visitas, la Imagen fue saludada por los pobladores que la esperaban en el camino a la salida nuestro municipio. Así fue en la Cooperativa "Benito Juárez" y en el caserío de Vista Alegre, donde sus vecinos no fueron menos que otros cubanos y recibieron también las bendiciones de nuestra Patrona.
 
A la una y media de la trade la imagen de Nuestra Madre, la Virgen de la Caridad del Cobre, abandonó el territorio de nuestra parroquia, pero aquí permanece Ella, para interceder cada día por nosotros ante su querido Hijo Jesucristo.



Texto y fotos: Joaquín Bello
 
Jaruco, Mayabeque, Arquidiócesis de La Habana, 11 de septiembre de 2011 /
Los fieles de San Juan Bautista de Jaruco en pleno y miles de pobladores devotos de la Virgen de la Caridad se dieron cita en la entrada de nuestra Ciudad Condal para recibir a la Reina del Cielo. Poco antes de llegar la imagen bendita los padres Israel Pérez, Sergio Cabrera y Eloy Domínguez, todos muy queridos de nuestro pueblo, comenzaron a animar a un mar de pueblo con cantos y oraciones, y los jaruqueños recibieron a la Patrona de Cuba en un ambiente de oración propio del gran acontecimiento religioso.

Cuando llegó la bendita imagen y se colocó en el techo del vehículo que la transporta, se hizo un silencio impresionante, todos los ojos estaban puestos en la Virgen Mambisa, la que nos llegaba desde Santiago de Cuba para alegrarnos la vida.
 
La procesión se organizó con la Cruz de nuestra Salvación al frente, seguida de la enseña nacional llevada por cuatro jóvenes vestidos de mambises, a continuación el estandarte de la Archicofradía de la Caridad, después un rosario gigante hecho de flores confeccionado por un artesano de la comunidad, seguido por la bandera de las Hijas de María, la imagen Peregrina de Nuestra Señora de la Caridad y, cerrando, todo el pueblo de Jaruco.
 
La apoteosis se produjo al llegar frente al templo: se llenaron todas las calles aledañas y el parque. Cuando la imagen de la Virgen se colocó en el estrado preparado para ella en la iglesia, hubo que hacer pasar a los fieles en grupos de diez y quince personas para que poco a poco, en silencio y con mucho respeto todos pudieran poner a los pies de la Virgen sus peticiones y ofrendas.
 
Esta fervorosa demostración de amor a la Virgen de la Caridad, animada con cantos y oraciones, se prolongó hasta la madrugada del domingo.

Velada Cultural

 
Para esa larga noche la comunidad de San Juan Bautista de Jaruco convocó a varios artistas locales para honrar con su arte a la Madre de Todos los Cubanos. Ninguno de los invitados titubeó y con alegría dijeron que era un honor poner humildemente su arte a disposición de la Reina del Cielo.
 
La soprano Ana Pedraza comenzó la Velada entonando con bella voz el Ave María de Schubert, arrancando lágrimas y aplausos de todos quienes tuvimos el placer de escucharla.
 
El Premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén 2006, Ricardo Alberto Pérez Estévez, declamó poemas de su autoría dedicados a la Virgen. La hija de la poetisa jaruqueña Flora Encarnación de Armas, única mujer que ha ganado el Premio Nacional de Poesía Cucalambé, declamó un poema de su mamá escrito especialmente para esta ocasión.
 
Un dúo ocasional de teclado y saxofón interpretó el Ave María de Gounod y versionó La Oda a la Alegría, de Beethoven. Un grupo de repentistas de la localidad, con sus guitarras y laúds, improvisaron sentidas décimas a la Patrona de Cuba.
 
Otros miembros de la comunidad con vocación poética también dedicaron su arte a Nuestra Señora del Cielo. Terminada la Velada Cultural se mantuvo el templo abierto en Vigilia de oración, la afluencia de fieles fue constante hasta las 7:30 a.m., cuando se cantaron Las Mañanitas a la Virgen y todos rezamos el Rosario de la Aurora.

 

inicio

 


Texto y foto: Joaquín Bello

Jaruco, Mayabeque, Arquidiócesis de La Habana, 11 de septiembre de 2011 /
Casi al final del recorrido por la zona jaruqueña, nuestra Madre fue a visitar a sus hijos del poblado de Castilla.

Pero antes de llegar a este hermoso asentamiento la Virgen llevó su bendición a los fieles que se agruparon cerca del río Jaruco, en un barrio que está muy afuera del centro de Jaruco, donde la esperaban personas de edad avanzada que no podían asistir a las celebraciones en el templo.

También hizo paradas en la Fábrica de Zeolita, donde muchos trabajadores salieron a saludar a la Madre; en el caserío de San Luis y donde quiera que algunas personas se agruparon a lo largo del camino para recibir la bendición de la Virgen, algunos dejaron sus tareas, sus animales, y no había tiempo para pensar si estaban convenientemente vestidos, la Madre los acogió a todos sin distinción.

Ya en Castilla, numerosos pobladores esperaban a la Virgen con la bandera cubana y la Cruz. Por intrincados caminos llegamos hasta la capilla de Nuestra Señora del Carmen, donde fornidos hombres del lugar llevaron a la Virgen hasta donde fue colocada para la veneración de sus hijos. El diácono Sergio “Neno” González, de incalculable ayuda en la animación de todos los asentamientos visitados, dirigió las oraciones y el padre Lázaro Roberto invitó a los vecinos del poblado a aprovechar el privilegio de recibir la visita de la Madre y comprometerse a dar vida a la capilla. 

inicio


Texto y foto: Raúl León

Caraballo, Mayabeque, Arquidiócesis de La Habana, 11 de septiembre de 2011 /
A la una y cuarenta y cinco de la tarde de este domingo llegaba al poblado de Caraballo la Imagen Peregrina, después de visitar Jaruco y zonas  aledañas. Cientos de lugareños se congregaron a lo largo de la carretera  para recibir y acompañar a María de la Caridad.

Durante todo el  recorrido hasta  el templo, la imagen estuvo escoltada por jinetes vestidos de trajes típicos, quienes portaban banderas cubanas y una estampa de la Virgen. Mientras iba pasando la peregrinación se sumaban más y más fieles al recorrido cantando y dando vítores a nuestra Patrona.

Al llegar a la explanada ubicada frente a la iglesia se entonaron las notas de nuestro Himno Nacional, interpretado por todos los presentes como signo de unidad entre los cubanos, y bajo el repique de campanas la venerada imagen entró al templo en donde fue entronizada para recibir el homenaje de todos los congregados.

Fieles de todas las edades y estratos sociales se dieron cita ante la imagen peregrina y a sus pies depositaron sus plegarias y súplicas, sus velas y flores con la certeza de ser escuchados. El padre Carlos Manuel Jiménez, párroco, bendijo y oró por los allí presentes, de modo especial los niños y las mujeres embarazadas.

inicio


Texto y foto: Raúl León P.

San Antonio del Río Blanco, Mayabeque, Arquidiócesis de La Habana, 11 de septiembre de 2011 /
El vecindario del Comino y su comunidad San Luis Beltrán están ubicados en la carretera que une a San Antonio de Río Blanco y Santa Cruz del Norte. Hasta allí se dirigió en horas de la tarde del domingo 11 de septiembre la caravana que lleva a la Imagen Peregrina por toda nuestra Arquidiócesis.

A la entrada del caserío se congregaron un grupo de devotos para esperar la llegada de la venerada imagen, de allí se dirigieron en procesión hasta la recién restaurada capilla dedicada a San Luis Beltrán vitoreando, cantando y orando a nuestra Patrona.

Durante la hora que permaneció la imagen y con la sencillez  propia de nuestros campos se fueron acercando otros lugareños deseosos de ver a María y poner  a sus pies sus anhelos y frustraciones, sus flores y sus velas; le recitaron poemas y entonaron  canciones alegóricas a la Virgen.

Al concluir, ya avanzada la tarde, se encaminaron hacia el  poblado “Loma de Travieso”  a pocos kilómetros de Comino. Los miembros de la comunidad Santa Ana se asombraron de la belleza de la imagen cuando el vehículo en donde viaja abrió sus puertas para que todos la vieran y comenzar, así, una corta procesión hasta la capilla, acompañando el recorrido con cantos y oraciones a la Madre de todos los cubanos.
 
Llegaron a la capilla y entronizaron la imagen. El padre Carlos Manuel Jiménez y otros misioneros animadores les invitaron a acercarse y bendijeron a  niños, madres embarazadas y enfermos; les invitaron a poner a los pies de la Virgen de la Caridad las flores, velas y otras ofrendas que le trajeron como muestra de cariño.

inicio


Fotos y texto: Raúl León P.

San Antonio del Río Blanco, Mayabeque, Arquidiócesis de La Habana, 12 de septiembre de 2011 / 
A las seis de la tarde del domingo 11 de septiembre hizo su entrada la venerada imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre en San Antonio de Río Blanco, precedida por la Banda Municipal de Jaruco. Una gran muchedumbre se congregó a la entrada del pueblo para esperar y acompañar  a la Virgen con cantos, palmas y oraciones.


La Madre que supo ser siempre fiel y que tuvo como principal grandeza su humildad, viene a enseñarnos que su único título honorífico es el de ser “la esclava del Señor”, por eso la recibe el pueblo sencillo que encuentra en Ella el modelo a seguir.

El pueblo se congregó en la explanada aledaña al vetusto templo, pues allí fue entronizada la Imagen Peregrina. Después de varias horas de veneración, fue proyectado un dibujo animado que relata el hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad en las aguas de la Bahía de Nipe. Hasta altas horas de la noche permaneció en el lugar la bendita imagen rodeada de devotos.

A las seis de la mañana del lunes 12 de septiembre, acudieron los Mariachis a cantar a la Virgen y, posteriormente, se celebró la Eucaristía que marcó la despedida de la imagen bendita hacia otros pueblos cercanos.


inicio


Texto y foto: Raúl León P.

Central Hershey, Arquidiócesis de La Habana, 12 de septiembre de 2011 /
Este lunes fue un día diferente para los católicos y todos los habitantes del batey del antiguo –y ahora desactivado– Central Hershey, quienes desde horas tempranas de la mañana se congregaron  para recibir a la imagen peregrina de la Virgen de la Caridad. Para algunos era también un día de recuerdos, pues hace cincuenta años estuvieron presentes en otra peregrinación de esta misma imagen de la Virgen Mambisa y, por ese motivo, colocaron en la fachada del templo el  mismo letrero de bienvenida a la Virgen que aún conservaban desde aquella primera visita.


A las ocho y media de la mañana se oyeron sonar las sirenas de la motorizada de la P.N.R. que escolta la imagen de la Virgen, y el nerviosismo se incrementó según se acercaba el vehículo mariano. Aplausos, vítores incesantes y lágrimas de emoción acompañaron a la Virgen durante el recorrido por las calles del batey hasta llegar a la capilla, en donde se congregaron  todos bien apretados y deseosos de ver a la Madre, aprovechando cada minuto de su estancia para orar, mediante el canto, la palabra o el silencio, y pedir, como en las bodas de Canaá, su intercesión.

Por ser día y horario laborables muchos se dieron una escapadita para poder saludar a la Virgencita, aunque fuera un minuto y regresaron  alegres a contarle a sus compañeros lo que habían visto y oído. Al pasar por una escuela primaria vimos a los niños que asomaban sus cabecitas por las puertas y ventanas inquietos por conocer quién había revuelto el tranquilo Hershey.
   
Durante el tiempo que permaneció la venerada imagen Mambisa, los padres trajeron a sus hijos para que fueran bendecidos por un equipo de diáconos permanentes convocados por el padre Néstor Joya, y también acudieron mujeres embarazadas, ancianos y enfermos en sillas de ruedas.

Como ayer, hoy y siempre la presencia de la Virgen de la Caridad vivificó la fe de esta comunidad.

inicio


Texto y fotos: Raúl León P.

La Sierra, Mayabeque, Arquidiócesis de La Habana, 12 de septiembre de 2011 /
A media mañana del  lunes 12 de septiembre  la  caravana que acompaña a la imagen peregrina se trasladó al poblado Sierra del Arzobispo. A lo largo del recorrido los campesinos salieron a la orilla del camino  llevando en sus manos la estampa de la Virgen de la Caridad que había sido distribuida meses antes para la entronización en sus hogares.

Ni el sol abrasador impidió que este numeroso grupo de  devotos se congregaran para esperar y acompañar a la reverenciada imagen de la Patrona de Cuba por su poblado. Antes de llegar a la capilla la imagen fue conducida al Hogar de Ancianos de la localidad, donde fue recibida por quienes allí residen y trabajan.

Ya en la capilla, bellamente engalanada, la imagen de Nuestra Señora de la Caridad fue colocada en el presbiterio y rodeada de las flores, velas y ofrendas; expresión del cariño, respeto y agradecimiento de todos sus hijos. Durante la media hora que permaneció en el lugar, decenas de niños y embarazadas fueron bendecidos.  

Loma del Tanque fue la siguiente parada del recorrido. Se trata de un asentamiento  poblacional conformado por edificios de micro-brigadas y construidos en la década del setenta del siglo pasado. Desde la calle y desde los balcones, por unos minutos quienes allí residen admiraron, saludaron y oraron por la presencia de la bella imagen de la Madre de Jesús.

La caravana mariana continuó hacia el poblado de Paula, donde después de su recibimiento fue colocada en el local que sirve de sede a los acontecimientos importantes del caserío, pues no existe templo en el lugar, tan solo Casas de Misión. Por una hora se prolongó la estancia de la imagen de la Virgen María, y durante ese tiempo vinieron a venerarla los habitantes de Paula, pero también otros que recorrieron largas distancias.

Tampoco fueron olvidados los habitantes de El Fraile, un pintoresco poblado ubicado a orillas del mar. La cercanía con el mar recordaba el hallazgo de la imagen flotando en las aguas del oriente cubano. Al llegar al sitio fue entronizada en el portal  bellamente engalanado de una de las viviendas y los presentes, visiblemente emocionados, le entonaron cantos marianos a la Virgen Patrona de Cuba.

Le siguieron los caseríos Machado Viejo y Machado Nuevo, donde se repitieron las escenas devocionales, despertando en todos igual alegría y deleite espiritual. Alrededor de las seis de la tarde y después de recorrer un largo camino, la Imagen Peregrina se encaminó a la comunidad rural El Rubio, donde era esperada por sus residentes y conducida hasta la Casa de Misión donde suele celebrarse la Eucaristía en este asentamiento carente de templo.

“Nadie se quedó en su casa sin ver la Virgen”, aseguraba uno de los presentes. Y continuaba: “Esto es lo más grande que ha pasado desde que se hicieron estos edificios en los años 70”.

Tras permanecer media hora en el lugar, la procesión se encaminó a Jibacoa. Allí, a la entrada del pueblo, era esperada desde hacía horas por cientos de personas que la aplaudieron a su paso y la veneraron cantando.

La imagen fue entonces colocada encima del vehículo que la transporta para ser vista por todos y avanzó hasta el atrio del centenario templo, ocupando finalmente el lugar preferente para que los presentes la saludaran y le presentaran sus súplicas y acción de gracias. Allí, el coro de la comunidad  ofreció una cantata mariana en honor de la Virgen.

Fue una intensa jornada en que la imagen peregrina de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, recibió el respeto y el cariño de todos quienes encontró a su paso, una comunidad de fieles que la ama y la tiene como su segura intercesora.

inicio


 

Tomado de: Nosotros Hoy - Segmento noticioso del Sitio WEB de la COCC.

 


 

-Servicio de noticias-
Arzobispado de San Cristóbal de La Habana. 2010-2020©
Puede reproducir parcial o totalmente esta información, siempre que cite la fuente original

Calle Habana No. 152 esq. a Chacón, La Habana Vieja. La Habana. Cuba. C.P. 10100
Teléfono:(53 7) 862-4000 - 862-4008 - 862-4009.

E-mail: info@arquidiocesisdelahabana.org
2010-2020©