Desde el Seminario...

 

 

Seminario San Carlos y San Ambrosio, cuna de la nacionalidad y la ciencia cubanas. Cuna de hombres ilustres como:

- Francisco de Arango y Parreño

- Dr. Tomás Romay

- Pbro. José Agustín Caballero

- Siervo de Dios, Pbro. Félix Varela y Morales

- Nicolás M. de Escobedo

- José Antonio Saco

- José de la Luz y Caballero

- Domingo del Monte

- Cirilo Villaverde

- Carlos Manuel de Céspedes

- Rafael María de Mendive

- Mons. Manuel Ruiz y Rodríguez

- Mons. Evelio Díaz Cí  

 
Reseña histórica

PRIMERA ETAPA (1605-1800)

1605 – El Obispo Fray Juan de las Cabezas Altamirano funda en la Ciudad de la Habana, con la cooperación del vecindario, el primer seminario en suelo cubano. Se estudiaba Latín y música. La institución desaparece en 1610, al ser trasladado el obispo a Guatemala.
1689 – Por iniciativa del Obispo Don Diego Evelino de Compostela, abre sus puertas en La Habana el Seminario San Ambrosio. Se establecieron doce becas para los que deseaban seguir la carrera eclesiástica. Se enseñaba Latín, Canto Llano y Gramática.
1721 – Los padres de la Compañía de Jesús establecieron el “Colegio San José”, en los terrenos que hoy ocupa el actual seminario.
1722 – Bajo los auspicios del Obispo Gerónimo Valdés, se dota a Santiago de Cuba de un seminario con el nombre de “San Basilio Magno”. Primero sólo para estudios eclesiásticos y después abre sus puertas a estudiantes seglares.
1728 – Inicia sus cursos la “Real y Pontificia Universidad de San Jerónimo de la Ha-bana”, dirigida por los padres dominicos.

PERÍODO FUNDACIONAL

1769 – Tras la expulsión de los padres Jesuitas, la Junta de Temporalidades asigna el edificio y los beneficios del Colegio San José al Obispado, para fundar un seminario diocesano en la capital. El Obispo Santiago José de Hechevarría primer obispo residencial cubano, solicita al rey Carlos III la aprobación de los estatutos del nuevo seminario.
1772 – El rey Carlos III aprueba los Estatutos.
1773 – Se procede a la erección del nuevo seminario por Decreto del Obispo Heche-varría. Fundiéndose el antiguo seminario San Ambrosio a la nueva insti-tución.
1774 – El 3 de octubre abre sus puertas a los alumnos el “Real Colegio y Seminario San Carlos y San Ambrosio”. Su primer Rector fue el sacerdote cubano Dr. Rafael Castillo y Sucre. Desde su inicio el Seminario abrió sus puertas a jóvenes que seguirían estudios eclesiásticos y otros que cursarían carreras civiles. Las primeras cátedras fueron: Gramática, Filosofía y Teología. Pron-to adquiere fama por su calidad en la enseñanza y la competencia de sus profesores.


SEGUNDA ETAPA (1800-1900)

1802 – La llegada de Juan José Díaz de Espada y Landa, como Obispo de la Ha-bana, da nuevo impulso, nuevas energías y vigor a la actividad educativa del Seminario; vinculándolo, cada vez más, a la realidad política, económi-ca y cultural del país.
1807 – Se agregan las cátedras de Derecho Civil y Matemáticas.
1817 – Con la ayuda del entonces profesor de Filosofía Padre Félix Varela, se instala al laboratorio de Física y de Química, y comienza a impartirse, por primera vez en Cuba, clases prácticas de estas materias.
1818 – Se introduce la cátedra de Economía Política.
1821 – Comienza la cátedra de Constitución teniendo como profesor al Padre Varela. Este es el tiempo de máximo esplendor; había comenzado con sólo 24 becas y ya en la década de los años treinta contaba con más de 700 alumnos.
1842 – Por disposición del gobierno español, se suprimen la cátedras civiles: Matemáticas y Derecho Penal; las de Filosofía quedan limitadas a aquellos que seguirán la carre-ra eclesiástica. El Seminario ve así limitada su influencia y el número de alumnos disminuye considerablemente.
1848 – Se establece un nuevo Reglamento en el Seminario. En él se resaltan las siguientes notas:
- Se entrará directamente a la segunda enseñanza.
- Se incluyen los cursos de Inglés y Francés en la segunda enseñanza.
- Las clases de Filosofía se volverán a impartir en Latín.
- Los catedráticos serán eclesiásticos.
1873 – El Seminario queda incorporado al Instituto de Segunda Enseñanza de la Habana. El plan de estudios de Bachillerato debe ser aprobado por el Director del Instituto. Esto se realiza a pesar de las protestas de las autoridades del Semi-nario.
1879 a 1890 – Los padres Paúles dirigen y administran el Seminario.
1880 – Se libera al Seminario de la incorporación al Instituto de Segunda Enseñanza.
1888 – Establecen un nuevo reglamento.
1896 – Debido a los estragos de la Guerra de Independencia, el edificio es entre-gado a la beneficencia para acoger a huérfanos y necesitados. El Semina-rio pasa por una gran crisis. Los alumnos son pocos y están dispersos; todo indicaba que el Seminario desaparecería


TERCERA ETAPA ( 1900-1966)

1900 – Mons. Sbarretti, obispo de la Habana, crea una Academia de Lengua Lati-na para los que aspiran al estado eclesiástico.
Se envían seminaristas a estudiar en seminarios de Estados Unidos y al Colegio “Pío Latinoamericano” de Roma.
1902 – Intento de reapertura del Seminario en una casa del Vedado.
1905 – Se abren las puertas del Seminario, nuevamente en el viejo edificio. Mons. González Estrada resuelve las necesidades del momento y busca sacerdo-tes dignos que puedan formar y educar a los futuros sacerdotes.
21 de junio de 1905: Promulgación del nuevo Reglamento:
“Los sacerdotes deben ser santos... y deben ser santos por su condición de ami-gos, de representantes, de ministros de un Dios Santo... -¿Queremos ser amigos de Jesucristo?...Pues queramos lo que Él quiere, sintamos con Él, inclinémonos a donde Él se inclina... ¡Sacerdote, otro Cristo!” (palabras de Pío XI, reproducidas en la primera página del nuevo Reglamento).
1908 – Queda en suspenso una recomendación para la construcción de un Semi-nario Menor.
1913 – Reconstrucción del edificio.
1925 – El Seminario recibe el influjo bienhechor del Obispo Manuel Ruiz, antiguo alumno y profesor.
1935 – La Iglesia adquiere la finca “La Hormiga” (Arroyo Arenas) para construir un nuevo seminario.
1943 – Se promulga un nuevo Reglamento por el Cardenal Arteaga.
1945 – 1946 – Primer curso en el Seminario “El Buen Pastor” (Arroyo Arenas). El antiguo edificio de “San Carlos y San Ambrosio” se reconstruye y pasa a ser residencia del Cardenal.
1966 – Después de 21 cursos, el Seminario “El Buen Pastor” es intervenido por el MINFAR y convertido en una unidad militar. En Mayo es trasladado “El Buen Pastor” al antiguo “San Carlos y San Ambrosio”.
En la actualidad San Carlos continúa funcionando como seminario. En él, los semi-naristas nos formamos espiritual, intelectual, pastoral y humanamente como futu-ros sacerdotes para todo el país. ¡Cristo nos llama! ¡Cuba espera por nosotros!