Texto: Concepción Valdés / Fotos: Otto Acosta
La misa de la Vicaria Norte presidida por nuestro arzobispo, el cardenal Jaime Ortega Alamino y concelebrada con el nuncio apostólico Mons. Bruno Musaró, el obispo auxiliar monseñor Juan de Dios Hernández y un gran número de sacerdotes de nuestra diócesis se realizó frente a la iglesia del Rosario es decir, en el Parque Padre Reginaldo o.p.
Al P. Reginaldo le debemos todos los vecinos de esta zona, el parque que actualmente lleva su nombre, al igual que los cimientos y estructura del templo que por falta de presupuesto, apoyo y por último la enfermedad y muerte del querido sacerdote, acaecida en el año 1952, hizo que nunca pudiera concluirse. Este ansiado proyecto para toda una barriada se transformó en una triste experiencia que con dolor veía día a día como su iglesia se convertía en una ruina. En estos momentos una parte del templo se encuentra totalmente remozada con un diseño interior sencillo y muy armónico que induce al que llega a ella a que se sienta cautivado y enamorado de esta monumental arquitectura neogótica que inspira a la contemplación y la oración. El proceso de restauración fue destacado por nuestro pastor al inicio de su homilía, trasmitiendo a todos su esperanza de que el área que aún no está restaurada en su momento pueda ser concluida. La misa se caracterizó por un lleno total del parque, una gran disciplina y organización y también lamentablemente por la ausencia de electricidad estando toda la celebración en una penumbra total, pero la emoción ante el transcendental momento vivido, eclipsó la oscuridad porque estaba con nosotros nuestra Madre del Cielo, la Madre de nuestro Señor Jesús que es la Luz del mundo.
Universidad de la Habana, Arquidiócesis de La Habana, 1º de diciembre de 2011 / “Hoy es un día histórico”, dijo el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, ante cientos de jóvenes universitarios, congregados en la legendaria escalinata del alto centro docente habanero para recibir a la Virgen de la Caridad. Añadió que la Virgen de la Caridad está “metida” en la historia de Cuba porque antes “entró en el corazón de los cubanos”. Durante varias semanas jóvenes católicos universitarios se movilizaron para invitar a sus compañeros de estudio a esta cita con María de la Caridad, que es también una cita con la esencia de la Nación cubana. El esfuerzo dio buenos frutos. Allí se vio el cartel de los jóvenes estudiantes: “Madre, hoy los universitarios festejamos tu visita”. Con cantos y oraciones esperaron la llegada de la imagen, procedente del Hospital Calixto García. Diáconos y sacerdotes se turnaban la animación. De las parroquias y comunidades cercanas también llegaron decenas de fieles con sus carteles alusivos a la Virgen: “El pueblo cubano te ama, Madre”. Finalmente se vio la avanzada de la caravana anunciando la inminente llegada, detrás la policía motorizada y finalmente el carro que conduce a la Virgen, precedido por un grupo de jóvenes portando una gran tela con la inscripción que es lema de este peregrinar: “La Caridad nos une”.
Una vez más el cardenal Jaime Ortega acompañaba a la Virgen, y junto a él otros sacerdotes de la diócesis. Entre ellos no podía faltar la representación de la Orden de los Predicadores, y allí estaban los jóvenes frailes dominicos Lester Zayas y Adriano Fuentes, con su histórico hábito y la bandera blanca y negra de la Orden. Ellos continúan en Cuba la obra de aquellos “siempre buenos” padres dominicos de los que hablara José Martí, quienes fundaron la Universidad de La Habana en 1728. De esto habló el arzobispo de La Habana a los allí congregados, de nuestra historia pasada y de la que hacemos hoy. “¡Cómo no estar aquí en esta universidad que nació al calor de la Iglesia católica! ¡Cómo no venir aquí, donde están los restos del padre Félix Varela, en su Aula Magna, donde estuvo el Papa Juan Pablo II!” El arzobispo de La Habana recordó que los católicos siguen caminando hoy, junto a los no católicos, por aquella Universidad que es hoy “la Universidad de todos porque es cubana”, como lo es la Virgen de la Caridad. Evocó entonces la afirmación que le hiciera el presidente Raúl Castro durante un encuentro que sostuvieron, donde se habló de la peregrinación y preparación del Año Jubilar 2012: “La Virgen de la Caridad es de todos los cubanos”, sentenció el presidente cubano. Más adelante expresó a los jóvenes universitarios: “La Virgen nos trae un deseo de trascendencia, de mirar más allá, más lejos” y “no olvidar la esencia” de la vida. Ejemplificó con la obra “Abracadabra”, interpretada por el grupo infantil La Colmenita, donde los niños responden de memoria a la maestra anécdotas de un joven revolucionario cubano, pero cuando ella les pregunta si conocen detalles de su vida diaria, como la oración o la lectura de la Biblia, no podían responder. “Esa es la esencia de la vida”, afirmó el cardenal Ortega, y eso esencial es lo que la Virgen de la Caridad viene a “despertar en nuestros corazones: la verdadera historia de nuestra vida en la sociedad, en la familia. Tengamos estos valores en nuestro corazón”. Finalmente invitó a todos a mirar en silencio la imagen bendita de la Caridad, y pedirle que “nos enseñe lo esencial” y que nos ayude a comprender “el sentido de nuestra vida y las virtudes necesarias para vivirla”. Seguidamente impartió a todos la bendición. Inmediatamente, varios jóvenes católicos que estudian o terminaron sus estudios en aquel recinto, así como la profesora universitaria Esperanza Purón, presentaron ante la Virgen oraciones por la paz, por la Iglesia, por la reconciliación, por los estudiantes universitarios y los profesores. Mientras, otros jóvenes interpretaban el Ave María. Sí, fue una visita histórica, una jornada memorable. María congregó a los universitarios cubanos y los universitarios acudieron.
Decenas y decenas de personas, en su mayoría bailarines y trabajadores de la compañía que dirige Alicia Alonso, se congregaron frente a la imagen peregrina en lo que fue una verdadera cita apretada, en el pequeño patio central de la antigua edificación ubicada en El Vedado habanero. Cuatro jóvenes bailarines la cargaron desde el vehículo hasta el interior del edificio y la depositaron en sitio privilegiado, delante de una gran bandera cubana.
Este encuentro, leyó Pedro Simón, “es un raro privilegio” y ocasión de “múltiples connotaciones emocionales y patrióticas”, pues la Virgen es “uno de los símbolos de nuestra nacionalidad, uno de los más antiguos y acendrados componentes del universo espiritual cubano”. Aseguró que el BNC se sentía “muy honrado” por la visita de la Virgen de la Caridad. Por su parte el cardenal Jaime Ortega, al agradecer la acogida a la Virgen por Alicia Alonso y el BNC, significó que esta cita tiene un carácter “especial”, pues “en esta casa se trasmite y cultiva el arte”, que es siempre un modo para llegar a Dios, a quien muchos han encontrado al transitar por el arte y la belleza, expresiones del espíritu humano. “La belleza es camino hacia Dios”, dijo evocando al beato Juan Pablo II. El arzobispo de La Habana se refirió además a las expresiones de fe populares que ha podido escuchar durante el recorrido de la Virgen por la capital, donde prima siempre la frase “¡Qué linda!”, utilizada por muchos, artistas u obreros, cuando ven la imagen peregrina. Concluyó sus palabras exhortando a todos a cultivar la belleza y a vivir con la certeza de que la Virgen de la Caridad cubre a todos los cubanos bajo su manto. Entre los presentes estuvieron también el escritor Miguel Barnet, presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, y el músico José María Vitier, autor de una Misa a la Virgen de la Caridad del Cobre. Texto: Isabel Escandón / Fotos: Natacha Sarría y Rolando Torán Plaza, Arquidiócesis de La Habana, 1° de diciembre de 2011 / ¡Ya viene la Virgen! fue el grito de alerta a toda la comunidad y vecinos de la parroquia San Juan de Letrán que, congregados frente al templo con más de una hora de anticipación, esperaban ansiosos que la imagen de nuestra querida Virgen de la Caridad llegara a visitarnos. Así, apareció la comitiva por la esquina de J y 19 y una oleada de alegría y emoción sacudió a la multitud, que deseaba mucho disfrutar de la presencia de la Madre del Cielo. Los niños estaban en un lugar preferencial para recibir a María agitando globos con los colores de nuestra bandera. Ya en la explanada frontal del templo, el prior del convento, fray Rafael Proenza, O.P., con breves palabras dio la bienvenida a la Virgen Mambisa. A continuación el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de la Habana, se dirigió a los presentes para animarnos en la devoción y amor a nuestra Madre de la Caridad y al seguimiento a Jesucristo, nuestro único Salvador y bendijo a todos las personas que estaban en el recibimiento. Entre “vivas” y cantos fue la entrada al templo: cuatro hombres de la comunidad cargaban la imagen, le seguían los niños con sus catequistas y a continuación toda la comunidad. Ya con el templo lleno, el párroco fray Adreano Fuentes O.P., pidió entonar nuestro Himno Nacional. Comenzó después el paso de los fieles por delante de la imagen para hacer sus oraciones, ofrecerles flores, velas…, al son de los cantos de niños, jóvenes y adultos y del rezo comunitario del rosario. En esta jornada de alabanza a la Virgen de la Caridad no podía faltar la intervención del Centro de Formación, en las palabras de su Director, fray Léster Zayas, O.P. Finalmente el párroco bendijo a la comunidad y nos preparamos para la despedida, animada con cantos marianos. A la salida tuvimos una breve procesión: por 19 hasta H, por H hasta 21 y por 21 hasta J. Durante este trayecto salían de sus casas y sus centros de trabajo una gran cantidad de personas, con palabras de elogio a la Virgen, con frases de cariño, con miradas de amor. En la esquina de 21 y J la comunidad de Letrán se despidió de la Virgen, que se dirigía al Hospital Calixto García. Ella se marchó pero dejó su amor en el corazón de todos, con el ánimo de que éste sea motivo de perdón, de reconciliación, de fraternidad entre todos los cubanos y de encuentro con su hijo Jesús. Texto: Lourdes López Bas / Foto: Guillermo Padilla Alfonso
A pesar de una fuerte y pertinaz llovizna que desde la madrugada y la mañana amenazó con restarle lucidez al recibimiento, el resto del día fue espléndido para tan extraordinaria ocasión.
La entrega fue realizada por los PP Dominicos de la capilla Santa Rosa de Lima al Padre Jorge Cruz, mg, párroco de la comunidad a las cuatro y media de la tarde, acompañada por una banda de música. Texto: Lourdes López Bas / Foto: Guillermo Padilla Alfonso
Parroquia de Cristo Rey, Arquidiócesis de La Habana, 3 de diciembre de 2011 / A las 5:45 a.m. se produjo la salida hacia la Plaza de la Revolución, donde Mons. Juan de Dios Hernández, obispo auxiliar de La Habana, procedió a la consagración de la Patria a la Virgen de la Caridad, Patrona de Cuba (área Juan Pablo II). Un mar de pueblo de nuestras comunidades y de otras de zonas aledañas, que adoran a Dios y veneran a su Virgen querida, respondieron agradecidos a esta sacudida religiosa. Al término de la ceremonia de consagración, la Virgen prosiguió su peregrinar siempre acompañada por su pueblo, hasta la Parroquia de Cristo Rey, donde fue recibida por los Mariachis que le cantaron las mañanitas. Durante la permanencia de la imagen Peregrina en la parroquia se impartieron bendiciones y se recibieron flores, velas, ofrendas, cantos y oraciones. Tomado de: Nosotros Hoy - Segmento noticioso del Sitio WEB de la COCC.
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