Texto y foto: Rubén Javier Pérez Busquets
La pequeña casita ubicada en el centro de la cuadra no parece tener nada especial. Solo un cartel en la puerta señala que en ese lugar radica una comunidad cristiana. Muchos habrían pasado por allí y ni siquiera hubieran notado el pequeño templo católico. Pero ese día no. Ese día la Virgen fue una vecina más y la casita, que podía pasar desapercibida, se convirtió en su casa provisional y en sitio de obligada referencia en la zona.
Una hilera interminable de enfermos, niños y pueblo en general, desfiló delante de la Virgen en las pocas horas que estuvo la imagen en esta pequeña capilla, ubicada en el Barrio Obrero. Las flores que las personas iban depositando delante de la Virgen fueron reacomodándose poco a poco, para que no taparan en ningún momento a la imagen y todos pudieran verla sin interferencia alguna. El Santo Rosario fue rezado por algunos miembros de la comunidad, mientras la cola para ver a la imagen seguía avanzando. Muchas madres llevaron sus bebés ante María, aquella que es Madre de Dios y Madre de todos los cubanos. Aproximadamente a la una de la tarde la Virgen de la Caridad prosiguió su camino, pero paradójicamente, también se quedó. Quizás no físicamente, pero sí de manera espiritual en los corazones de los vecinos del Barrio Obrero. Texto y foto: Rubén Javier Pérez Busquets
San Miguel del Padrón, Arquidiócesis de La Habana, 12 de diciembre de 2011 / Tras haber visitado la capilla de Dominguito Savio, la imagen de la Virgen de la Caridad fue trasladada a la barriada de Monterrey, en el municipio capitalino de San Miguel del Padrón. Una enorme multitud esperó desde temprano en el parque de la localidad para acompañar en procesión a la imagen hacia la capilla de María Auxiliadora. La “Banda Ordaz” del Hospital Psiquiátrico de la Habana ejecutó varias piezas musicales dedicadas a María. Cientos de personas se congregaron frente a la capilla de María Auxiliadora para ver a la Virgen. Luego de entonarse las notas del himno de Bayamo y tras las palabras de bienvenida pronunciadas por el obispo auxiliar monseñor Juan de Dios Hernández, se procedió a entrar la imagen a la capilla.
Esta capilla es atendida por sacerdotes salesianos, y se encuentra situada en el lugar exacto donde en 1660 fue fundado el poblado de San Miguel del Padrón. Hasta aquí se trasladaron feligreses, vecinos y transeúntes que querían estar cerca de María. El intenso sol de la tarde no impidió que se creara una fila enorme de personas que esperaron su turno para pasar delante de la Virgen y hacerle llegar sus ofrendas y sus súplicas. Mientras tanto las oraciones y los cantos de alabanza se sucedían unos a otros. Se vivió un momento emocionante cuando un coro de adolescentes del oratorio salesiano rezó y cantó a Nuestra Madre Celestial. Igual de emotivo fue el Rosario que varias señoras de la comunidad rezaron en presencia de la imagen Mambisa. Todo salió muy bien y se debió, en gran parte, a la ayuda recibida de las autoridades. El padre Osmany Massó sdb, quien atiende esta pequeña capilla, agradeció el esfuerzo de las autoridades civiles y personal de la seguridad orando por ellos de manera especial. Una vez más hizo María el milagro, demostrando que en verdad “la Caridad nos une”. Texto y foto: Rubén Javier Pérez Busquets
San Miguel del Padrón, Arquidiócesis de La Habana, 12 de diciembre de 2011 / Al partir de la capilla de María Auxiliadora, la imagen de la Virgen de la Caridad continuó su peregrinar dentro de la capital del país. Una caravana conformada por seis “caballitos”, dos o tres patrullas, el carro del obispo, tres o cuatro autos con chapa estatal y otros tres carros de la Iglesia, acompañaban al “Cari-móvil”. La primera se realizó a las afueras del establecimiento penitenciario 1580. El objetivo de esta parada era que la Virgen trajera un poco de consuelo a los que allí cumplen condena. Monseñor Juan de Dios Hernández recordó las palabras del evangelio de Mateo (25, 34-40): “Estuve preso y me visitaste”, y señaló que a esto había venido la Virgen, a cumplir el mandato que su hijo Jesucristo había dado al mundo.
Se continuó la marcha y se hizo un alto en el camino para que Glenda y Dani, dos niños minusválidos, pudieran observar a la Virgen al menos unos segundos. Así de buena es María que no olvida a ninguno de sus hijos. Prosiguió su andar hasta llegar al poblado de Cambute. Aquí todos salieron de sus casas para recibir a la Virgen Peregrina. Una bella música religiosa, proveniente de una casa donde al parecer unos hermanos protestantes celebraban su culto, sirvió de fondo a las palabras del obispo auxiliar, quien entregó su bendición a todos los habitantes de esta pequeña comunidad. Comenzaba a caer la noche mientras la imagen de la Virgen abandonaba Cambute y se despedía de San Miguel del Padrón, para comenzar su peregrinar por el municipio del Cotorro. La Mesa, Cafetal Santa Amelia y La Guarapeta fueron localidades que tuvieron la dicha de contar con la presencia de María. En cada uno de estos lugares, los pobladores recibieron las bendiciones de manos de los siete sacerdotes y diáconos que acompañaban a la Virgen. La última parada antes de llegar a la comunidad de Cuatro Caminos, en el poblado La Portada. Pétalos de flores en la calle marcaron el camino para la entrada de la Virgen a la plazoleta frente al mercado, lugar donde se reunió todo el pueblo para estar junto a la imagen iluminada de María. La leve llovizna que del cielo comenzó a caer, no empañó la fiesta ni logró apagar las velas que a la Madre Celestial alzaban los presentes. Texto y foto: Rubén Javier Pérez Busquets
San Miguel del Padrón, Arquidiócesis de La Habana, 12 de diciembre de 2011 / En su peregrinar por la capital, la imagen de la Virgen de la Caridad no podía dejar de visitar al municipio de San Miguel del Padrón. Este, al igual que todos los demás a lo largo y ancho del archipiélago cubano, abrió sus brazos acogedores a la Madre de Dios. Ya durante la espera las expresiones de afecto a la Virgen se habían hecho presentes a través de cantos y alabanzas por parte de varios de los ancianos que allí se encontraban. Todos rompieron en un caluroso aplauso al ver a la imagen arribar. También el personal médico y de servicio del centro pudo hacer una pequeña parada en sus faenas diarias, para ser testigos de este acontecimiento excepcional. “¡Que linda está! Esto es una bendición y una ocasión única en la vida, porque solo Dios sabe cuando vuelva a venir”, comentaba una de las enfermeras del centro refiriéndose a la visita de la imagen, mientras que otra lloraba de la emoción.
Se impartió la bendición a todos los abuelos que en esta institución son atendidos, a los trabajadores y a todos los vecinos que se acercaban para estar con María. La siguiente parada de la imagen fue en el policlínico Wilfredo Pérez Pérez. Aquí se hizo una petición por los enfermos, principalmente por los que tienen dengue. Esta riesgosa enfermedad se encuentra en la actualidad azotando nuestro país y ha puesto en alerta al sistema de salud pública nacional. “¿Qué mejor momento que la visita de María, la intercesora por excelencia, para pedir por la erradicación de este mal?”, señaló el padre Osmany Massó sdb. De este lugar partió la imagen en procesión hacia la capilla de Santo Domingo Savio. La “Banda Ordaz” del Hospital Psiquiátrico de la Habana, fue la encargada de marcar el paso de la comitiva que acompañó a la Virgen en su trayecto. Al pasar por delante de la Escuela Secundaria Básica “Abraham Lincoln”, la procesión se detuvo unos instantes para hacer una oración por sus estudiantes y profesores. Muchos alumnos salieron al patio o se asomaron por las ventanas para, al menos de lejos, poder ver a esa que la gente cariñosamente llama “Cachita”.
Tomado de: Nosotros Hoy - Segmento noticioso del Sitio WEB de la COCC.
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