Ordenación sacerdotal Padre Alennis.
Estimados sacerdotes, profetas, reyes, pastores, maestros por el bautismo y el orden sacerdotal.
Dios Padre ha hablado desde la eternidad:
Alennis: Bienvenido a mi Amor eterno que no tiene principio ni fin. Ahora eres imagen mía, hijo mío, sacerdote mío para siempre.
Rachel ha dicho: Bienvenido hijo mío, a mi seno materno y saltaron de gozo Alberto Antonio, los abuelos, toda la familia, toda la Iglesia, todo San Nicolás, porque cuando nace un niño, cantan los ángeles en el cielo y todos en la tierra sonreímos.
El día del bautismo de Alennis, el diácono Sergio y esta iglesia le dijeron: Bienvenido a tu casa de la Fe.
Y cuando Alennis llegó al catecismo, a pesar de que brincaba sobre los bancos y gritaba, la catequista le dijo: Bienvenido.
Bendita Iglesia de San Nicolás. No te molestan los niños. El día de la primera comunión, Alennis le dijo a Cristo: Bienvenido, y el Padre Panduro muy feliz le dio la primera comunión, sin imaginarse lo que vendría después.
Alennis dijo al Espíritu Santo: Bienvenido y el Cardenal Jaime Ortega le confirió el don espléndido de los 7 dones.
Y al entrar al seminario encontró un letrero grande y luminoso: Bienvenido. Aquí está el Padre Antonio Diego, rector del Seminario. Si alguien quiere preguntarle por el Seminario le dirá: Ven y verás y después, Bienvenido.
A partir de hoy el P. Alennis ofrecerá el sacrificio de Cristo en la cruz en favor de nosotros y nuestros difuntos, único sacrificio que vale porque hoy los sacrificios de animales no agradan a Dios, no resuelven nada y acaban con el dinero de la familia.
A partir de hoy eres Pastor de las ovejas de Madruga, cuya Iglesia te dice: Bienvenido. Como pastor a veces has de ir delante para indicar el camino, otras veces en medio para cuidar las ovejas y en ocasiones detrás para ayudar a los rezagados.
A partir de hoy eres el Padre Alennis, papá de los enfermos, de los pobres, de los presos, de los alcohólicos, de todos los que sufren. Eres el Padre de todos, buenos, regulares y malos. Pregúntales a los papás aquí presentes cómo se es papá. Ellos con la experiencia te explicarán.
Padre Alennis: El clero de La Habana y cuba te dicen con alegría: Bienvenido hermano. Pregúntales cómo se es sacerdote en la oración, los sacramentos, la misión, la catequesis, la caridad, todas las mañanas, todas las tardes, todas las noches. Pregúntales a tus hermanos sacerdotes cómo son felices de estar en Cuba sirviendo a todos.
Padre Alennis: En tu maravillosa misión sacerdotal, como Jesucristo, serás calumniado, flagelado, coronado de espinas, traicionado, crucificado y no entenderás como Isaac inocente víctima. En estos momentos recuerda que quién te eligió no te abandonará y que quienes siembran con lágrimas, cosechan entre cantares.
La Virgen te susurra al oído:
Bienvenido al sacerdocio. No tengas miedo: ¿Acaso yo no estoy aquí que soy tu mamá?


