Homilía pronunciada por S.E.R cardenal Juan de la Caridad García, en la ordenación diaconal de José Luis Sanchez
Estimados hijos e hijas de la Virgen de la Caridad:
Estimado José Luis, niño mimado de las Hermanas del Amor de Dios.
En tu camino diaconal tienes más de 365 santos que cada día del año te iluminan y ruegan por ti para que seas santo, que es lo que Dios y el pueblo de Bejucal quieren. Además de estas brillantes luces encuentras a tu lado muchas más luces que vez, tocas, palpas. Dentro de instantes te convertirás en servidor de la Palabra. Aprende, tú bachiller en Teología lo que el Padre Fernando Rivero hace: Tocar las campanas anunciando al barrio y al pueblo que se anunciará la Palabra de Dios, y se celebrará la santa misa por todo el pueblo.
Tú, bachiller en Teología aprende de los sacerdotes que mantienen abiertas las puertas del templo como en Nueva Gerona, templo abierto desde las 8 de la mañana hasta las 6 de la tarde.
Tú, bachiller en Teología aprende del diácono Ramón Castro, que escribía nombres y direcciones de los que bautizaba, porque un padre conoce a todos sus hijos y está al lado de ellos.
Esto es un buen comienzo de la pastoral pos bautismal, casi nula en muchas parroquias.
Tú, bachiller en Teología, aprende del párroco del Cristo Redentor, quien va a la casa de todos los vecinos y le entrega su amistad y un signo de su caridad pastoral: aguacates.
Tú, bachiller en Teología, aprende los sacerdotes de la pastoral carcelaria, perseverantes en esta difícil misión y calladitos muestran a los presos que Dios los quiere. Una gran felicidad y paz tendrán los presos si te unes a esta obra de misericordia corporal.
El diácono es servidor de la Caridad. Aprende de las Hijas de la Caridad cómo se es madre de los hijos discapacitados.
Aprende de los Hermanos de San Juan de Dios y de las monjas que atienden a los ancianos cómo se es hijo de los que han ido a estos hogares de ancianos buscando la riqueza del amor.
Aprende de los sacerdotes que cocinan y alimentan a personas necesitadas y de todos los que lo ayudan.
Aprende de Sor Cándida de la Eucaristía quien dice que es muy feliz en Cuba al vivir los votos religiosos prometidos y sirviendo incansablemente a los hijos de Dios tan necesitados de saber que Dios los ama y que la Iglesia también.
El Beato José Olallo Valdés, quien vivió en la Habana Vieja sus primeros quince años te quiere hablar sobre el bachillerato de Teología: Escúchalo.
“Fui dejado por mi familia en el torno de la Real Casa Cuna de San José y bautizado allí me recogió la Iglesia, la Madre de todos”.
Me trataron con tanto amor que quise compartir ese amor con todos. Serví a niños sin padres, enfermos, pobres, presos, moribundos, matrimonios en conflicto. Hice de cirujano, enfermero, lavandero, panadero, catequista, epidemiólogo, vinatero, repostero, patriota al lado del cadáver del General Ignacio Agramonte.
Serví en el altar de monaguillo durante 54 años en la Iglesia de San Juan de Dios. Fui feliz y ahora más.
Servidor de la Palabra y la Caridad, José Luis: Rezo por tu felicidad diaconal. Amén.
Padre Olayo Valdés, dile a tu amigo y a todos los servidores ¿Cómo pudiste? Y dile a todos que ellos también pueden.
Santa María, madre de los servidores, ruega por nosotros y por el diácono José Luis, ahora y en la hora de nuestra entrada al cielo. Amén.